
Puerto Plata. -- EcoSoluciones y Global Coralition realizaron cuatro talleres técnicos en Montecristi y Puerto Plata para fortalecer las capacidades de brigadas, técnicos ambientales y comunidades vinculadas a la protección de los manglares.
Las actividades de capacitaciones forman parte del proyecto “Dominican Blue Carbon Exchange for the Restoration and Conservation of Mangroves in the Provinces of Montecristi and Puerto Plata”, ejecutado por el Centro Atabey y financiado por ORRAA (Ocean Risk and Resilience Action Alliance), una alianza internacional que impulsa iniciativas para proteger y restaurar los océanos y fortalecer la resiliencia de las comunidades costeras.
Los talleres abordaron la restauración y monitoreo de bosques de manglar, gestión de residuos y prevención de incendios, además de buenas prácticas para la vigilancia y conservación de estos ecosistemas. Las actividades se desarrollaron en los ayuntamientos de Pepillo Salcedo y Montecristi, en la provincia de Montecristi; y en Estero Hondo y Luperón, Puerto Plata, con la participación de representantes de Medio Ambiente, guardaparques, ayuntamientos, Armada de República Dominicana, Cuerpo de Bomberos, sector turístico, organizaciones comunitarias y docentes.

En Montecristi, los participantes analizaron situaciones ambientales específicas de la zona, como la afectación del humedal Estero Balsa por sustancias químicas, los procesos naturales de regeneración del mangle negro y los desafíos relacionados con el manejo de residuos. En Luperón, representantes de Medio Ambiente y del Cuerpo de Bomberos compartieron experiencias sobre incendios ocurridos en áreas de manglar y las medidas necesarias para fortalecer la prevención y respuesta ante estas situaciones. Mientras, en Estero Hondo se compartieron experiencias de restauración de manglares y se destacó la importancia de fortalecer la vigilancia ambiental y la coordinación entre las comunidades, las instituciones y los actores vinculados al turismo.
Los encuentros también permitieron identificar necesidades planteadas por las propias comunidades. Entre ellas se destacó la importancia de complementar las capacitaciones con acciones prácticas en el territorio, como jornadas de limpieza de playas y lagunas, clasificación de residuos, sensibilización ambiental, identificación de riesgos y preparación comunitaria para la prevención de incendios.
Las capacitaciones continuarán durante la ejecución del proyecto, junto con acciones de restauración ecológica, monitoreo, vigilancia y participación comunitaria en áreas priorizadas de ambas provincias.
El proyecto se desarrolla en el marco del intercambio de carbono azul y contempla la restauración y conservación de manglares, el monitoreo ecológico y el fortalecimiento de brigadas comunitarias para contribuir a la protección de estos ecosistemas costero-marinos y de las comunidades que dependen de ellos.