
Santiago.- Los hijos y nietos de los colaboradores de la administración del Monumento Natural Saltos de la Damajagua visitaron el Jardín Botánico de Santiago donde disfrutaron de la experiencia inolvidable.
Decenas de niños que viajaron con sus padres y tutores fueron recibidos por la dirección del jardín para luego visitar el Mariposario Greta, un lugar que más que una exhibición de mariposas vivas, constituye un centro de educación ambiental, conservación e investigación donde la biodiversidad deja de estudiarse únicamente en los libros para experimentarse de manera directa.
Los niños y sus acompañantes visitaron el Laberinto y el mirador Cristo Vivo, para luego disfrutar de el Jardín de Cactus y Suculentas reúne una colección especializada dedicada a estas extraordinarias especies, muchas de ellas procedentes de ecosistemas áridos del continente americano, África y otras regiones del mundo.

Roberto Gómez, administrador del Monumento Natural Saltos de la Damajagua, destacó que; “el Jardín Botánico de Santiago para nosotros tiene un significado muy especial, ya que Damajagua estuvo en su construcción desde el inicio, en el año 2017 cuando se inauguró. Y ahora Damajagua ha ido creciendo, por lo tanto los colaboradores van teniendo hijos, van haciendo familia y no habíamos tenido un momento en el cual pudiéramos juntar a la familia. Y es por eso que los hijos, nietos de colaboradores hoy están aquí disfrutando de esta experiencia en el Jardín Botánico de Santiago, el jardín de todos”.
El Jardín Botánico de Santiago Profesor Eugenio de Jesús Marcano Fondeur es mucho más que un espacio verde dentro de una ciudad. Es un proyecto de país. Un lugar donde la naturaleza, la ciencia, la educación y la cultura convergen para demostrar que el desarrollo urbano y la conservación del patrimonio natural no solo pueden coexistir, sino fortalecerse mutuamente.
Ubicado al norte de la ciudad de Santiago de los Caballeros, en un terreno de aproximadamente sesenta y cinco hectáreas atravesado por el río Jacagua, el Jardín constituye hoy uno de los proyectos ambientales y científicos más ambiciosos desarrollados en la región norte de la República Dominicana. Su creación responde a una visión compartida entre ciudadanos, instituciones públicas, empresas privadas y organizaciones de la sociedad civil que comprendieron la necesidad de preservar un gran pulmón verde para las generaciones presentes y futuras.